Que en su mesa nunca falte el pan, que en su espíritu abunde la fe, que su corazón guarde esperanza, que la ilusión mueva su mente y que en su hogar reine la paz.
Gracias por honrarme con su lectura.
Feliz año 2010.
Sitio dedicado a la libre expresión de ideas,propias o compartidas, aprovechando las ventajas de las nuevas plataformas tecnológicas y dejando de lado las obsoletas y aberrantes prácticas editoras de los medios de comunicación tradicionales.
jueves, 31 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
Goberadora General del Canadá en Costa Rica
La Fundación Costa Rica Canadá es una institución de carácter financiero, sin fines de lucro, creada hace ya casi 22 años con el aporte económico solidario del pueblo canadiense. Por eso para nosotros, quienes tenemos el honor de trabajar para esta institución, fue motivo de enorme orgullo que nos visitara en algunos de los proyectos de mejoramiento urbano que estamos impulsando, La Gobernadora General del Canadá, Su Excelencia Michaëlle Jean.
La Gobernadora nos contagió con su carisma y nos motivó con su optimismo y genuina preocupación por los más necesitados y las personas en riesgo social.
En Los Guido y La Capri, dos comunidades marginales y de las más vulnerables del país, la Fundación está trabajando activamente en proyectos de mejoramiento urbano y de construcción de viviendas para algunas familias con ingresos mensuales que no superan los 300 US dólares, generando de esta manera acciones positivas para devolver la esperanza a quienes no la tienen, provocando la reinserción social y quebrando la exclusión, la cual es la manifestación más cruel de la pobreza. Mediante esta iniciativa se están construyendo nuevas carreteras, alcantarillado potable y sanitario, aceras, casa individuales y en edificios de condominio, parques y juegos infantiles, todo con recursos del subsidio que otorga para estos proyectos el gobierno de Costa Rica pero aprovechando la plataforma administrativa, experiencia y capacidad ejecutora de la Fundación Costa Rica Canadá.
Fue precisamente en estas comunidades que Su Excelencia trajo su luz y voz de aliento a los niños y madres que pudieron compartir con ella, generando en todos los presentes gran admiración y alegría. Fue muy conmovedor verla compartir uno a uno con gran cantidad de niños, consultándoles sobre sus sueños y aspiraciones y mostrándoles un camino lleno de esperanza.
Gracias a la Gobernadora por su visita y gracias al pueblo canadiense por apostar recursos en Costa Rica, los cuales han generado resultados tangibles y duraderos por más de dos décadas.
La Gobernadora nos contagió con su carisma y nos motivó con su optimismo y genuina preocupación por los más necesitados y las personas en riesgo social.
En Los Guido y La Capri, dos comunidades marginales y de las más vulnerables del país, la Fundación está trabajando activamente en proyectos de mejoramiento urbano y de construcción de viviendas para algunas familias con ingresos mensuales que no superan los 300 US dólares, generando de esta manera acciones positivas para devolver la esperanza a quienes no la tienen, provocando la reinserción social y quebrando la exclusión, la cual es la manifestación más cruel de la pobreza. Mediante esta iniciativa se están construyendo nuevas carreteras, alcantarillado potable y sanitario, aceras, casa individuales y en edificios de condominio, parques y juegos infantiles, todo con recursos del subsidio que otorga para estos proyectos el gobierno de Costa Rica pero aprovechando la plataforma administrativa, experiencia y capacidad ejecutora de la Fundación Costa Rica Canadá.
Fue precisamente en estas comunidades que Su Excelencia trajo su luz y voz de aliento a los niños y madres que pudieron compartir con ella, generando en todos los presentes gran admiración y alegría. Fue muy conmovedor verla compartir uno a uno con gran cantidad de niños, consultándoles sobre sus sueños y aspiraciones y mostrándoles un camino lleno de esperanza.
Gracias a la Gobernadora por su visita y gracias al pueblo canadiense por apostar recursos en Costa Rica, los cuales han generado resultados tangibles y duraderos por más de dos décadas.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Cero en política criminal
Otro artículo que incluyo de una persona que no conozco, pero con el que comparto plenamente su posición.
Cero en política criminal.
La discusión acerca de la tenencia de armas de fuego en manos de particulares data desde que estas se inventaron.
Allá por el año de 1764 relataba Césare Beccaria, marqués de Bonesana en su tratado que revolucionó el derecho penal, Dei Delitti e delle Pene : Un Ensayo sobre los Crímenes y el Castigo , que al visitar una cárcel de la época, probablemente en su nativa Milán, se encontró con una gran piedra – arma al fin– encadenada.
Al preguntar por tan insólito hallazgo, le informó el alcalde acerca de que esta había sido condenada a prisión perpetua por haberse desprendido de un risco y cometido el crimen de aplastar a un transeúnte.
Falsa solución. Por eso no deja de sorprenderme que casi doscientos cincuenta años después aún no esté muy claro que son los seres humanos quienes delinquen y no los objetos inanimados y que si se prohíben estos, las personas dejan de delinquir. O para ponerlo en las palabras del célebre matemático, economista y filósofo de la Ilustración: “Las leyes que prohíben la portación de armas desarman solamente a aquellos que no están ni determinados ni predispuestos a cometer crímenes”.
Y es que el problema de la criminalidad no se resuelve con algo tan sencillo como “prohibir la compra y portación de armas”. Los datos recogidos alrededor del mundo demuestran que cuanto mayor es la libertad para poseer armas, menor es el índice de delincuencia. Para utilizar los mismos ejemplos del ilustre abogado penalista autor del artículo del 25 de noviembre pasado ( La Nación, Página Quince) , si bien es cierto que Inglaterra prohibió del todo las armas en 1997 y se las confiscó a todos quienes las tenían registradas (por supuesto que no se las quitó a quienes las tenían ilegalmente), para el año 2000, el país ostentaba el dudoso honor de contar con el mas alto índice de criminalidad del mundo industrializado, el doble al de los Estados Unidos.
En el año 2002, el servicio de inteligencia británico se lamentaba de que “A pesar de que Inglaterra tiene una de las más estrictas leyes regulando las armas de fuego, resulta evidente que quienquiera obtener una ilegalmente, la podrá conseguir con poca dificultad”.
A partir de la indicada prohibición, en Gran Bretaña los robos aumentaron en un 45% y los asesinatos en un 54%. Cuando en Australia se introdujo una restricción similar en 1996, los robos con armas aumentaron en un 51% y los demás crímenes violentos se incrementaron en proporción similar, precisamente ante la certeza de los delincuentes de que estaban atacando ciudadanos indefensos.
Por el contrario, en los Estados Unidos, que garantiza a sus ciudadanos honestos el derecho a tener armas de fuego, las cifras de homicidios andan en menos de 7 por cada 100.000 habitantes y los asaltos, robos y violaciones se mantienen muy por debajo del promedio inglés.
Países como Suiza, Noruega, Israel, Dinamarca, Grecia, Alemania y Austria, tienen bajos índices de criminalidad y un alto porcentaje de la población civil armada, lo cual contrasta con la altísima criminalidad de países como Rusia, México, Venezuela y Brasil, donde las armas son prohibidas para la ciudadanía, habiéndose incluso la delincuencia en este último atrevido a asaltar varios cuarteles policiales en Sao Paolo.
Pero volviendo a la exégesis del artículo glosado, habrá de explicarles su autor a los lectores por qué razón se va a disminuir la posesión de armas prohibidas por parte de los delincuentes –quienes, según él mismo lo reconoce, pueden adquirirlas fácilmente “tanto en la frontera norte como en la frontera sur”– porque se les prohíba a los ciudadanos honestos tener armas permitidas para su defensa o con fines deportivos y de cacería.
Consecuencias. Con una prohibición como la sugerida, lo único que se lograría serían cuatro cosas: 1.- Convertir a miles y miles de costarricense honestos que tienen armas de fuego en delincuentes de la noche a la mañana; 2.- Fomentar la existencia de un mercado negro o ilegal de armas y municiones, sin ningún tipo de control; 3.- Violar el artículo 21 Constitucional que garantiza el derecho a la vida, al impedir la legítima defensa, y 4.- Facilitarles el trabajo a los criminales al encargarse el Estado de desarmar a sus víctimas.
La “medida” propuesta por el articulista en el sentido de que el “camino inmediato es la prohibición absoluta de la adquisición, portación y tenencia de cualquier arma de fuego por particulares, personas físicas o jurídicas” y que “La reducción de las armas disponibles sin duda implicaría una disminución de los índices de los delitos más graves”, me recuerda la apodíctica frase de Groucho Marx que decía: “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
Ricardo Guardia
Abogado, redactor de la primera Ley de Armas.
Cero en política criminal.
La discusión acerca de la tenencia de armas de fuego en manos de particulares data desde que estas se inventaron.
Allá por el año de 1764 relataba Césare Beccaria, marqués de Bonesana en su tratado que revolucionó el derecho penal, Dei Delitti e delle Pene : Un Ensayo sobre los Crímenes y el Castigo , que al visitar una cárcel de la época, probablemente en su nativa Milán, se encontró con una gran piedra – arma al fin– encadenada.
Al preguntar por tan insólito hallazgo, le informó el alcalde acerca de que esta había sido condenada a prisión perpetua por haberse desprendido de un risco y cometido el crimen de aplastar a un transeúnte.
Falsa solución. Por eso no deja de sorprenderme que casi doscientos cincuenta años después aún no esté muy claro que son los seres humanos quienes delinquen y no los objetos inanimados y que si se prohíben estos, las personas dejan de delinquir. O para ponerlo en las palabras del célebre matemático, economista y filósofo de la Ilustración: “Las leyes que prohíben la portación de armas desarman solamente a aquellos que no están ni determinados ni predispuestos a cometer crímenes”.
Y es que el problema de la criminalidad no se resuelve con algo tan sencillo como “prohibir la compra y portación de armas”. Los datos recogidos alrededor del mundo demuestran que cuanto mayor es la libertad para poseer armas, menor es el índice de delincuencia. Para utilizar los mismos ejemplos del ilustre abogado penalista autor del artículo del 25 de noviembre pasado ( La Nación, Página Quince) , si bien es cierto que Inglaterra prohibió del todo las armas en 1997 y se las confiscó a todos quienes las tenían registradas (por supuesto que no se las quitó a quienes las tenían ilegalmente), para el año 2000, el país ostentaba el dudoso honor de contar con el mas alto índice de criminalidad del mundo industrializado, el doble al de los Estados Unidos.
En el año 2002, el servicio de inteligencia británico se lamentaba de que “A pesar de que Inglaterra tiene una de las más estrictas leyes regulando las armas de fuego, resulta evidente que quienquiera obtener una ilegalmente, la podrá conseguir con poca dificultad”.
A partir de la indicada prohibición, en Gran Bretaña los robos aumentaron en un 45% y los asesinatos en un 54%. Cuando en Australia se introdujo una restricción similar en 1996, los robos con armas aumentaron en un 51% y los demás crímenes violentos se incrementaron en proporción similar, precisamente ante la certeza de los delincuentes de que estaban atacando ciudadanos indefensos.
Por el contrario, en los Estados Unidos, que garantiza a sus ciudadanos honestos el derecho a tener armas de fuego, las cifras de homicidios andan en menos de 7 por cada 100.000 habitantes y los asaltos, robos y violaciones se mantienen muy por debajo del promedio inglés.
Países como Suiza, Noruega, Israel, Dinamarca, Grecia, Alemania y Austria, tienen bajos índices de criminalidad y un alto porcentaje de la población civil armada, lo cual contrasta con la altísima criminalidad de países como Rusia, México, Venezuela y Brasil, donde las armas son prohibidas para la ciudadanía, habiéndose incluso la delincuencia en este último atrevido a asaltar varios cuarteles policiales en Sao Paolo.
Pero volviendo a la exégesis del artículo glosado, habrá de explicarles su autor a los lectores por qué razón se va a disminuir la posesión de armas prohibidas por parte de los delincuentes –quienes, según él mismo lo reconoce, pueden adquirirlas fácilmente “tanto en la frontera norte como en la frontera sur”– porque se les prohíba a los ciudadanos honestos tener armas permitidas para su defensa o con fines deportivos y de cacería.
Consecuencias. Con una prohibición como la sugerida, lo único que se lograría serían cuatro cosas: 1.- Convertir a miles y miles de costarricense honestos que tienen armas de fuego en delincuentes de la noche a la mañana; 2.- Fomentar la existencia de un mercado negro o ilegal de armas y municiones, sin ningún tipo de control; 3.- Violar el artículo 21 Constitucional que garantiza el derecho a la vida, al impedir la legítima defensa, y 4.- Facilitarles el trabajo a los criminales al encargarse el Estado de desarmar a sus víctimas.
La “medida” propuesta por el articulista en el sentido de que el “camino inmediato es la prohibición absoluta de la adquisición, portación y tenencia de cualquier arma de fuego por particulares, personas físicas o jurídicas” y que “La reducción de las armas disponibles sin duda implicaría una disminución de los índices de los delitos más graves”, me recuerda la apodíctica frase de Groucho Marx que decía: “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
Ricardo Guardia
Abogado, redactor de la primera Ley de Armas.
viernes, 27 de noviembre de 2009
Preocúpese por su país, no por la selección…
No conozco al señor Baldares, pero comparto plenamente su opinión.
BALDARES DISPARA: Preocúpese por su país, no por la selección…
Lic. Eduardo Baldares Phillips.
Jueves, 19 de Noviembre de 2009.
No vale la pena hacer drama. Costa Rica no es una pelota de 11 tipos que ganan mucha más plata que la mayoría, a quienes se les paga caprichos por perseguir una bola, por hacer un fútbol irregular, tan capaces de empatar en el Centenario como de hacer el ridículo en el Cuscatlán.
Que lloren ellos, por los premios que perdieron tras la merecida eliminación hacia Sudáfrica 2010. El país tiene cosas realmente trascendentes por las cuales preocuparse.
¿Qué importa si Celso tendió bien o no los puentes entre la defensa y la delantera, cuando en el país se están cayendo puentes de verdad por falta de mantenimiento?
¿Qué relevancia tiene que Bryan Ruiz no haya sido bien alimentado por la media cancha, cuando muchos de nuestros niños pasan hambre?
¡Me importa un pepino que Froylan Ledezma desertara de la selección, cuando desertan de las escuelas y colegios miles de niños y niñas que se ven obligados prematuramente a trabajar para ayudar en sus casas, o simplemente se pierden en el abismo de las drogas!
¡No me rasgo las vestiduras por las regalías aceptadas por un árbitro suizo de parte de los uruguayos, porque en verdad me preocupa que en tierras supuestamente patrimoniales alrededor de nuestras costas se levanten casas de lujo y hoteles por parte de extranjeros! ¿Cómo demonios obtuvieron los permisos?
¿Qué carajos importa si los charrúas fueron sucios perdiendo tiempo, cuando nuestros ríos están atestados de porquerías químicas evidentemente ensuciados por las industrias y no pasa nada?
BALDARES DISPARA: Preocúpese por su país, no por la selección…
Lic. Eduardo Baldares Phillips.
Jueves, 19 de Noviembre de 2009.
No vale la pena hacer drama. Costa Rica no es una pelota de 11 tipos que ganan mucha más plata que la mayoría, a quienes se les paga caprichos por perseguir una bola, por hacer un fútbol irregular, tan capaces de empatar en el Centenario como de hacer el ridículo en el Cuscatlán.
Que lloren ellos, por los premios que perdieron tras la merecida eliminación hacia Sudáfrica 2010. El país tiene cosas realmente trascendentes por las cuales preocuparse.
¿Qué importa si Celso tendió bien o no los puentes entre la defensa y la delantera, cuando en el país se están cayendo puentes de verdad por falta de mantenimiento?
¿Qué relevancia tiene que Bryan Ruiz no haya sido bien alimentado por la media cancha, cuando muchos de nuestros niños pasan hambre?
¡Me importa un pepino que Froylan Ledezma desertara de la selección, cuando desertan de las escuelas y colegios miles de niños y niñas que se ven obligados prematuramente a trabajar para ayudar en sus casas, o simplemente se pierden en el abismo de las drogas!
¡No me rasgo las vestiduras por las regalías aceptadas por un árbitro suizo de parte de los uruguayos, porque en verdad me preocupa que en tierras supuestamente patrimoniales alrededor de nuestras costas se levanten casas de lujo y hoteles por parte de extranjeros! ¿Cómo demonios obtuvieron los permisos?
¿Qué carajos importa si los charrúas fueron sucios perdiendo tiempo, cuando nuestros ríos están atestados de porquerías químicas evidentemente ensuciados por las industrias y no pasa nada?
lunes, 2 de noviembre de 2009
Delin Cuente y su permiso de portación de armas.
Ese día el señor Cuente despertó un poco antes de lo usual, estaba ansioso, un poco exaltado y sudaba frío copiosamente; había amanecido con inmensas ganas de matar, de halar el gatillo, tal y como lo describió uno de los asesinos del caso del Casino en Escazú.
Se incorporó rápido de la cama y se propuso hacer todo lo que estuviera a su alcance para satisfacer sus ansias homicidas. Si bien le sobraban ganas de actuar, estaba en una difícil posición, ya que no tenía arma, ni permiso, ni sabía disparar, ni nada. Entonces comenzó su búsqueda.
Lo primero que hizo fue entrar en la página de internet del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) para saber cuáles eran los requisitos y condiciones para obtener un arma. Ahí, después de sondear la página llegó a la parte que buscaba: Requisitos para la portación e inscripción de armas de fuego. Hizo una lectura atenta y exhaustiva de todo lo que ahí decía, ya que él es muy meticuloso. Encontró que para poder tener su arma asesina requeriría primero hacer un examen teórico práctico que lo hace el departamento de control de armas y explosivos del citado ministerio. Además, tendría que pasar por una prueba científica para probar su idoneidad psicológica. Todo lo anterior lo facultaría para presentarse en una armería y seleccionar el arma de su gusto.
Ese fue su segundo paso. Al día siguiente se decidió por ir a San José y visitar cuanta armería encontrara. Cuanto costarán? Qué será mejor, pistola o revolver? O acaso un escopeta?. Visitó una, dos, tres, cuatro y hasta ocho armerías; no quería dejar nada al azar. Estando ahí conversó con los dependientes, les preguntó cuanto se le ocurrió acerca de las armas, además validó y confirmó lo que había revisado en internet, acerca del procedimiento para obtener su ansiado permiso. Llegó cansado a su casa y comenzó a planear su siguiente paso.
El siguiente día su objetivo eran los polígonos, ya que según pudo confirmar, ahí es donde se realizan las pruebas requeridas. Llamó al 113 y consiguió los números de cuatro polígonos. Llamó a los cuatro y verificó precios y fechas disponibles, además, según le comentaron los encargados, sería mejor si previo al examen teórico práctico, tomara un curso para prepararse, no vaya a ser que pierda la prueba. Ese día repaso todo lo requerido, empezó a esbozar el presupuesto para su proyecto y tomó sus primeras decisiones.
Llegó la fecha de su curso, apenas tres semanas después de iniciar su periplo homicida, ya que logró un campo dejado por otro postulante. Ese domingo, después de conocer lo básico de la Ley de Armas y Explosivos, hacer un repaso de las reglas básicas de seguridad, conocer los fundamentos de tiro y realizar unos cincuenta disparos de práctica, desembolsó sus primeros treinta mil colones, la tarifa más baja que pudo encontrar por el curso.
Una semana después correspondía las pruebas definitivas. Se presentó en el mismo polígono y junto con una veintena de aspirantes se sometió a la prueba teórica del MSP, la cual pasó aún con un par de errores. Luego mientras esperaba su turno para la prueba práctica, se acercó al psicólogo para realizarse la temida prueba científica, sin embargo, fue más el susto que otra cosa, ya que con unas preguntas muy básicas el psicólogo quedó satisfecho y le firmó y selló su examen; eso sí, medió el desembolso de treinta mil colones más. Una hora después llegó el turno para disparar y pese a que se sintió presionado por el policía que lo vigilaba, logró acertar siete de diez tiros, justo el mínimo para pasar la prueba. Se acercó al dueño del polígono y le pagó los diez mil colones convenidos. Ese día fue glorioso, ya estaba tres pasos más cerca de su cometido. Según le indicaron, en unas dos semanas podría retirar los resultados definitivos.
Pasado el tiempo indicado, llegó a las seis de la mañana al departamento respectivo del MSP para retirar sus resultados. Después de cuatro horas de fila y espera, los tenía en sus manos, ahora nada le impediría ir de inmediato a la armaría escogida para seleccionar su arma. Una hora después ya estaba ahí y aunque tenía varias pistolas y revólveres a su disposición, ya estaba decidido, su escogido era un revólver brasileño, 38 especial, que según le dijeron era seguro, confiable y no tan caro como otros. En la armería le solicitaron que entregara todos sus papeles y que ellos se encargarían de tramitar la inscripción ante el MSP, eso sí, una semana después debería presentarse otra vez en Armas y Explosivos para tomarse una foto y retirar su permiso de portación de armas, el cual dado que el MSP estaba dispuesto a luchar contra la delincuencia, ahora le costaría diez mil colones. Se acercó a la caja y pagó doscientos treinta mil colones por su revólver, el cual la próxima vez que viera, sería para llevárselo definitivamente.
La semana transcurrió lento, pero el esperado día llegó. Otras cuatro horas de fila, foto para el carné y unos minutos después fue llamado a la ventanilla para retirar su permiso de portación y su comprobante de inscripción del arma. Tomó el primer taxi que vio y se dirigió de nuevo a la armería. Una vez verificados los requisitos su arma le fue entregada y sus ojos brillaron. Ya estaba listo. Compró una caja de tiros, de los que canta Pedro Navaja, en diez mil colones y se fue a su casa. Estando allí estalló en risa eufórica. Es cierto, le tomó siete semanas y trescientos veinte mil colones, pero ya estaba, pronto olería la sangre de su víctima. Pensó en comprar un six pac de cerveza para celebrar cuando, en la noche, hubiera estrenado su arma en alguna oscura esquina de San José.
Un fuerte golpe en la calle y la luz del sol entrando por la ventana despertaron a Delin Cuente. Se percató por lo tanto que todo había sido un mal sueño y comenzó a reír, sobre todo del MSP y sus políticas restrictivas para el otorgamiento de permisos. Abrió una gaveta y escogió cual de todas sus armas usaría esa noche. Daba lo mismo, de por sí todas eran robadas, no estaban inscritas, él no tenía permiso, ni lo necesitaba y su única práctica de tiro en la vida había sido con sus víctimas. Se levantó y mientras tomaba un café amargo pensó que lo único que haría realidad de su sueño sería comprar las cervezas.
Se incorporó rápido de la cama y se propuso hacer todo lo que estuviera a su alcance para satisfacer sus ansias homicidas. Si bien le sobraban ganas de actuar, estaba en una difícil posición, ya que no tenía arma, ni permiso, ni sabía disparar, ni nada. Entonces comenzó su búsqueda.
Lo primero que hizo fue entrar en la página de internet del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) para saber cuáles eran los requisitos y condiciones para obtener un arma. Ahí, después de sondear la página llegó a la parte que buscaba: Requisitos para la portación e inscripción de armas de fuego. Hizo una lectura atenta y exhaustiva de todo lo que ahí decía, ya que él es muy meticuloso. Encontró que para poder tener su arma asesina requeriría primero hacer un examen teórico práctico que lo hace el departamento de control de armas y explosivos del citado ministerio. Además, tendría que pasar por una prueba científica para probar su idoneidad psicológica. Todo lo anterior lo facultaría para presentarse en una armería y seleccionar el arma de su gusto.
Ese fue su segundo paso. Al día siguiente se decidió por ir a San José y visitar cuanta armería encontrara. Cuanto costarán? Qué será mejor, pistola o revolver? O acaso un escopeta?. Visitó una, dos, tres, cuatro y hasta ocho armerías; no quería dejar nada al azar. Estando ahí conversó con los dependientes, les preguntó cuanto se le ocurrió acerca de las armas, además validó y confirmó lo que había revisado en internet, acerca del procedimiento para obtener su ansiado permiso. Llegó cansado a su casa y comenzó a planear su siguiente paso.
El siguiente día su objetivo eran los polígonos, ya que según pudo confirmar, ahí es donde se realizan las pruebas requeridas. Llamó al 113 y consiguió los números de cuatro polígonos. Llamó a los cuatro y verificó precios y fechas disponibles, además, según le comentaron los encargados, sería mejor si previo al examen teórico práctico, tomara un curso para prepararse, no vaya a ser que pierda la prueba. Ese día repaso todo lo requerido, empezó a esbozar el presupuesto para su proyecto y tomó sus primeras decisiones.
Llegó la fecha de su curso, apenas tres semanas después de iniciar su periplo homicida, ya que logró un campo dejado por otro postulante. Ese domingo, después de conocer lo básico de la Ley de Armas y Explosivos, hacer un repaso de las reglas básicas de seguridad, conocer los fundamentos de tiro y realizar unos cincuenta disparos de práctica, desembolsó sus primeros treinta mil colones, la tarifa más baja que pudo encontrar por el curso.
Una semana después correspondía las pruebas definitivas. Se presentó en el mismo polígono y junto con una veintena de aspirantes se sometió a la prueba teórica del MSP, la cual pasó aún con un par de errores. Luego mientras esperaba su turno para la prueba práctica, se acercó al psicólogo para realizarse la temida prueba científica, sin embargo, fue más el susto que otra cosa, ya que con unas preguntas muy básicas el psicólogo quedó satisfecho y le firmó y selló su examen; eso sí, medió el desembolso de treinta mil colones más. Una hora después llegó el turno para disparar y pese a que se sintió presionado por el policía que lo vigilaba, logró acertar siete de diez tiros, justo el mínimo para pasar la prueba. Se acercó al dueño del polígono y le pagó los diez mil colones convenidos. Ese día fue glorioso, ya estaba tres pasos más cerca de su cometido. Según le indicaron, en unas dos semanas podría retirar los resultados definitivos.
Pasado el tiempo indicado, llegó a las seis de la mañana al departamento respectivo del MSP para retirar sus resultados. Después de cuatro horas de fila y espera, los tenía en sus manos, ahora nada le impediría ir de inmediato a la armaría escogida para seleccionar su arma. Una hora después ya estaba ahí y aunque tenía varias pistolas y revólveres a su disposición, ya estaba decidido, su escogido era un revólver brasileño, 38 especial, que según le dijeron era seguro, confiable y no tan caro como otros. En la armería le solicitaron que entregara todos sus papeles y que ellos se encargarían de tramitar la inscripción ante el MSP, eso sí, una semana después debería presentarse otra vez en Armas y Explosivos para tomarse una foto y retirar su permiso de portación de armas, el cual dado que el MSP estaba dispuesto a luchar contra la delincuencia, ahora le costaría diez mil colones. Se acercó a la caja y pagó doscientos treinta mil colones por su revólver, el cual la próxima vez que viera, sería para llevárselo definitivamente.
La semana transcurrió lento, pero el esperado día llegó. Otras cuatro horas de fila, foto para el carné y unos minutos después fue llamado a la ventanilla para retirar su permiso de portación y su comprobante de inscripción del arma. Tomó el primer taxi que vio y se dirigió de nuevo a la armería. Una vez verificados los requisitos su arma le fue entregada y sus ojos brillaron. Ya estaba listo. Compró una caja de tiros, de los que canta Pedro Navaja, en diez mil colones y se fue a su casa. Estando allí estalló en risa eufórica. Es cierto, le tomó siete semanas y trescientos veinte mil colones, pero ya estaba, pronto olería la sangre de su víctima. Pensó en comprar un six pac de cerveza para celebrar cuando, en la noche, hubiera estrenado su arma en alguna oscura esquina de San José.
Un fuerte golpe en la calle y la luz del sol entrando por la ventana despertaron a Delin Cuente. Se percató por lo tanto que todo había sido un mal sueño y comenzó a reír, sobre todo del MSP y sus políticas restrictivas para el otorgamiento de permisos. Abrió una gaveta y escogió cual de todas sus armas usaría esa noche. Daba lo mismo, de por sí todas eran robadas, no estaban inscritas, él no tenía permiso, ni lo necesitaba y su única práctica de tiro en la vida había sido con sus víctimas. Se levantó y mientras tomaba un café amargo pensó que lo único que haría realidad de su sueño sería comprar las cervezas.
miércoles, 14 de octubre de 2009
A Don Carlos, el padre de Yerlin y Arelis
Sí Don Carlos, tiene usted razón, esos dos asesinos son unos pendejos, unos cobardes. Las ratas de caño llevan una vida más digna que esos desgraciados.
Cuando lo veo a usted hablar siento muchas cosas. Primero, una gran admiración por su valentía y entereza para enfrentar este trance tan amargo y doloroso que la vida le ha planteado; en segunda instancia, comparto todos sus sentimientos de ira, frustración, cólera, enojo e impotencia, y por supuesto que también lo entiendo. Hace siete meses la vida me premió con una hija maravillosa y preciosa, la cual de inmediato se convirtió en mi vida y mi razón de ser y existir, por eso no puedo ni siquiera imaginar que alguien me la haga algún daño. Que Dios no lo permita nunca.
Por cierto, Dios no deja cabos sueltos y en el caso de ustedes les dejó a una hija para que los acompañe y les infunda coraje y ganas de vivir, y se llevó a la otra a su lado, para que desde ahí, junto al Creador, ella los cuide y los guíe en su camino.
Que el señor traiga paz y serenidad a usted y su familia.
Cuando lo veo a usted hablar siento muchas cosas. Primero, una gran admiración por su valentía y entereza para enfrentar este trance tan amargo y doloroso que la vida le ha planteado; en segunda instancia, comparto todos sus sentimientos de ira, frustración, cólera, enojo e impotencia, y por supuesto que también lo entiendo. Hace siete meses la vida me premió con una hija maravillosa y preciosa, la cual de inmediato se convirtió en mi vida y mi razón de ser y existir, por eso no puedo ni siquiera imaginar que alguien me la haga algún daño. Que Dios no lo permita nunca.
Por cierto, Dios no deja cabos sueltos y en el caso de ustedes les dejó a una hija para que los acompañe y les infunda coraje y ganas de vivir, y se llevó a la otra a su lado, para que desde ahí, junto al Creador, ella los cuide y los guíe en su camino.
Que el señor traiga paz y serenidad a usted y su familia.
viernes, 2 de octubre de 2009
Gracias a la vida
Con esta canción de Violeta Parra inmortalizada en la imponente voz de Mercedes Sosa, hago un pequeño tributo a ésta última, quien hoy padece y se encuentra muy delicada. Además, como la vida es celebración, celebro este 10/02 junto Lance Armstrong, como el día en que fue diagnosticado con cáncer en los testículos, pulmones y cerebro. A partir de ahí, Lance emprendió un largo viaje que lo llevó de la desesperanza del diagnóstico más negativo a levantar los brazos siete veces consecutivas en los Campos Eliseos, hazaña nunca antes y posiblemente nunca más realizada por otro ser humano, gracias a su perseverancia y su convicción en LIVESTRONG.
Y por supuesto, celebro la vida de mi madre, quien como Lance, fue diagnosticada de cáncer, operada y hoy está, gracias a Dios, con nosotros porque ella también vive con fuerza. Mami, gracias por todo lo que nos has dado y enseñado siempre.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me dio dos luceros que, cuando los abro,perfecto distingo lo negro del blanco,y en el alto cielo su fondo estrelladoy en las multitudes el hombre que yo amo.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado el oído que, en todo su ancho,graba noche y día grillos y canarios;martillos, turbinas, ladridos, chubascos,y la voz tan tierna de mi bien amado.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado el sonido y el abecedario,con él las palabras que pienso y declaro:madre, amigo, hermano, y luz alumbrandola ruta del alma del que estoy amando.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado la marcha de mis pies cansados;con ellos anduve ciudades y charcos,playas y desiertos, montañas y llanos,y la casa tuya, tu calle y tu patio.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me dio el corazón que agita su marcocuando miro el fruto del cerebro humano;cuando miro el bueno tan lejos del malo,cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.Así yo distingo dicha de quebranto,los dos materiales que forman mi canto,y el canto de ustedes que es el mismo cantoy el canto de todos, que es mi propio canto.Gracias a la vida que me ha dado tanto.
(Violeta Parra)
Y por supuesto, celebro la vida de mi madre, quien como Lance, fue diagnosticada de cáncer, operada y hoy está, gracias a Dios, con nosotros porque ella también vive con fuerza. Mami, gracias por todo lo que nos has dado y enseñado siempre.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me dio dos luceros que, cuando los abro,perfecto distingo lo negro del blanco,y en el alto cielo su fondo estrelladoy en las multitudes el hombre que yo amo.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado el oído que, en todo su ancho,graba noche y día grillos y canarios;martillos, turbinas, ladridos, chubascos,y la voz tan tierna de mi bien amado.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado el sonido y el abecedario,con él las palabras que pienso y declaro:madre, amigo, hermano, y luz alumbrandola ruta del alma del que estoy amando.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado la marcha de mis pies cansados;con ellos anduve ciudades y charcos,playas y desiertos, montañas y llanos,y la casa tuya, tu calle y tu patio.Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me dio el corazón que agita su marcocuando miro el fruto del cerebro humano;cuando miro el bueno tan lejos del malo,cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.Así yo distingo dicha de quebranto,los dos materiales que forman mi canto,y el canto de ustedes que es el mismo cantoy el canto de todos, que es mi propio canto.Gracias a la vida que me ha dado tanto.
(Violeta Parra)
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